Los líderes europeos y estadounidense están bajo intensa presión para encontrar una solución a largo plazo a los problemas de la deuda y la crisis financiera.
Pero teniendo en cuenta los enormes desafíos involucrados y las opciones desagradables a su disposición, pocos analistas esperan que las autoridades de la UE anuncien cualquier cambio significativo en breve.
El presidente francés Nicolas Sarkozy y la cancillera alemana Angela Merkel dieron su mejor golpe el martes.
Los líderes de las economías más grandes de Europa han anunciado algunas propuestas que dijo que la disciplina fiscal debe aumentar la competitividad económica a través del euro zona.
Los inversores no se impresionaron.
Los mercados de valores en Europa cayeron el viernes, que se extiende desde el jueves negro. Las acciones de Frankfurt cayó un 3%, mientras que los índices de los mercados principales en Londres y París bajaron un 1,5%.
Los inversores continúan buscando refugio en los valores considerados como más seguros, entre ellos se encuentra el oro, que sigue cotizando en máximos y una onza de este metal se paga por 1867 dólares. Por su parte, el petróleo brent se mantiene en los 106 dólares, similar al cierre de ayer. No baja de los $100 por barril a pesar de que el miedo a una nueva recesión planea sobre los mercados. En esta situación, el euro se cambia por 1,43 de dólar.
En la crisis actual hay un antes y un después de la caída de Lehman Brothers. Aquel 15 de septiembre de 2008 mostró la verdadera magnitud del huracán financiero que había comenzado un año antes. La quiebra amenazó a buena parte del sistema financiero, solo salvado por el dinero público. El crédito, la savia del sistema capitalista, se congeló. Y la recesión se agudizó.
Forma en que Washington está destruyendo la economía
El jueves, Morgan Stanley dijo que Estados Unidos y Europa estaban “peligrosamente cerca de la recesión”.
El precio del oro se disparó este jueves hasta cerrar por primera vez en su historia por encima de los US$1.800 la onza en la Bolsa Mercantil de Nueva York ante la caída de Wall Street por las malas noticias macroeconómicas difundidas en Estados Unidos.
Ayer el oro prosiguió su escalada y rebasó por primera vez los 1.800 dólares por onza. La rentabilidad de los bonos de Estados Unidos y Alemania cae a mínimos históricos. Y divisas como el franco suizo sacan músculo cada día, pese al intento constante del Banco de Suiza por desinflarlo.
El acuerdo para elevar el techo de la deuda fue suficiente para que Fitch confirmara ayer que deja intacta la nota de la deuda soberana de Estados Unidos en la triple A y le da una perspectiva estable. Se desmarcó así con claridad de Standard & Poor’s, que considera que EE UU debe estar en este momento en el grupo de economías de la doble A.
Es incluso más positiva que Moody’s, que aunque también considera a EE UU como un país de la máxima garantía para el inversor, le otorgó la perspectiva negativa. Es decir, deja la puerta abierta a una rebaja en los próximos meses si los legisladores en Washington no hacen lo pactado y acuerdan nuevos recortes de gasto que contengan la escalada de la deuda.
El Congreso de EE UU tiene ahora el reto, tras la retirada de la triple A por parte de Standard & Poor’s, de pactar un plan que le permita recortar el gasto en 1,5 billones de dólares. Pero el ala conservadora se opone a elevar los ingresos subiendo impuestos en la casa blanca. Su argumento es que afectará a las pequeñas y medianas empresas.
Sin embargo el mas grande inversionista y el 3 hombre mas rico, Buffett recuerda que los ochenta y noventa, con cargas fiscales más altas, fueron las décadas de más inversión y generación de empleo en EE UU.